
Las mujeres no pueden hacer dominadas. Esa polémica afirmación surgió de un artículo publicado en la revista en papel y en el blog de bienestar del New York Times, y provocó una no menos polémica discusión entre quienes estaban a favor y los que descartaban de plano la sentencia.
El artículo se basó en un estudio de la Universidad de Dayton, que para saber cuán significativa era la medida de una dominada, reunió 17 mujeres de peso normal que no podían completar una repetición, y las incluyeron en un programa de entrenamiento. Tres días a la semana, durante tres meses, estas mujeres se centraron en ejercicios que fortalecieran los bíceps y el dorsal ancho -el músculo de mayor tamaño de la espalda que se activa al hacer las dominadas. También realizaron dominadas modificadas que incrementaban la exigencia cada vez, y ejercicios aeróbicos para bajar la grasa corporal.
Al final del programa, las mujeres había aumentado la fuerza de la parte superior del cuerpo en un 36% y reducido la grasa corporal en un 2%, pero solo 4 de las 17 tuvieron éxito en completar una dominada.
Los investigadores concluyeron que es necesario más que simple fuerza en la parte superior del cuerpo para poder hacer dominadas. Y que tanto hombre como mujeres que las pueden hacer tienen una combinación de fuerza, bajo peso corporal y corta estatura, que les facilita ejecutar el ejercicio.
“Los hombres pueden reducir su índice de grasa corporal a un 4%,” dijo uno de los investigadores, “mientras que las mujeres solo lo pueden hacer hasta un 10%,” para señalar el peso corporal como uno de los motivos por el que las mujeres no pueden realizar las dominadas. Otro de los aspectos, el de la estatura, postula que cuanto más largo es el brazo de una persona -hombre o mujer-, menores probabilidades hay de que pueda ejecutar una dominada.
La Mecánica De Las Dominadas
Una opinión diametralmente opuesta fue la de Kyle Hill, ex instructor de escalada en roca, que aprovechó un espacio cedido por la revista Scientific American para dar su opinión en base a su experiencia en un deporte que tiene a las dominadas como un movimiento básico.
“Puedes hacer yoga todo el día, correr o montar en bicicleta, pero una dominada siempre será difícil,” dice Hill.
Su aproximación a las dominadas comienza por señalar que son una cuestión de física. “En la física, como en las dominadas, debes realizar un trabajo para afectar un sistema u otro,” sostiene. “Trabajo es la energía necesaria para mover algo de masa una distancia determinada.”
En una dominada, el trabajo que tus brazos y espalda deben hacer está en función de tu masa y la distancia que necesitas moverte hacia arriba para que tu barbilla supere la barra.
Incluso es posible graficar esto en una fórmula, donde el esfuerzo necesario para realizar una dominada = m * g * d. Donde m es tu masa, g es la fuerza de gravedad (9,81 m/s2), y d es la distancia que debes recorrer.
Si has entrenado duro en el gimnasio y tienes un cuerpo fuerte, será también más pesado, lo que es una dificultad para las dominadas. Lo mismo sucede si tus brazos son largos. La energía necesaria para ejecutar una dominada puede duplicarse fácilmente si eres una de las personas más altas de la sala.
Si observas, verás que la mayoría de las personas orgullosas de hacer dominadas en tu gimnasio son hombres que tienen una combinación de peso y estatura como las que señalaron los investigadores de la Universidad de Dayton.
Pareciera que las dominadas son cosa de hombres; sin embargo…
Las Mujeres Pueden Hacer (Muchas) Dominadas
“Existen dos problemas con el estudio” de la Universidad de Dayton, dice Hill. Uno es lo reducido del campo de experimentación -17 mujeres. Y el otro lo breve del programa de entrenamiento: tres meses no es suficiente para todos. “En mi experiencia como instructor de escalada en roca he visto tanto hombres como mujeres que no lograron completar una dominada incluso después de todo un año de entrenamiento.” Las dominadas son difíciles.
Para Hill, la única diferencia que beneficia a los hombres por sobre las mujeres a la hora de hacer dominadas, es la musculatura.
Los hombres tienden a tener más masa muscular en la parte superior del cuerpo, que además se desarrolla a mayor velocidad. Más músculos hacen más sencillo el trabajo. Pero esta ventaja es temporal, porque a una mujer puede llevarle más tiempo desarrollar su musculatura superior, pero una vez conseguido el desarrollo, sus músculos funcionarán como los de cualquier hombre.
“Es fácil caer en el estereotipo cultural del ‘sexo débil,’ pero eso sencillamente no es verdad,” termina Hill. “Si pones una mujer en una situación donde debe hacer dominadas todo el tiempo, como en la escalada de rocas, aprenderá a hacerlas.”
Lo que hay que evitar a toda costa es que existan mujeres que se auto discriminen al considerar que una dominada está fuera de su alcance, o “no es para mujeres.” Como hemos visto, nada más lejos de la verdad. Con el trabajo adecuado, hombres y mujeres pueden incorporar este completo y motivador ejercicio a sus rutinas.
