
Uno de los mitos más persistentes de la nutrición dice que «hacer varias comidas pequeñas a lo largo del día (5, 6 o más) ayuda a mantener activo el metabolismo y a controlar el peso.»
El mito dice que el desayuno permite «activar» el metabolismo y después, comiendo cada 2 horas, es posible mantenerlo «elevado» durante todo el día. En teoría, esto ayudaría a perder peso al mantener nuestro metabolismo trabajando.
Sin embargo, a menos que seas un atleta profesional con una alimentación específica que debes seguir a rajatabla, comer 5 o 6 veces al día solo te traerá molestias y nada de beneficios.
Es La Cantidad De Alimentos, No El Número De Veces Que Comes
En nuestro artículo La Importancia del Movimiento para Perder Peso, te contamos cómo tu cuerpo recurre a los alimentos ingeridos o a tus reservas de energía para desarrollar las actividades diarias.
Allí también has aprendido que el efecto térmico de los alimentos es la energía que gastas para procesar los alimentos ingeridos, pero que ese gasto supone apenas un 10% del total del gasto energético diario y es un gasto que no varía demasiado de persona a persona. Esto quiere decir que si a diario gastas 2.500 calorías, tan solo unas 250 se utilizan para metabolizar los alimentos que comes.
No hay dudas de que cada vez que comes tu tasa metabólica se eleva ligeramente, pero ello es debido a que tu cuerpo debe digerir y metabolizar los alimentos que has ingerido.
Sin embargo, lo que importa es la cantidad de comida que comes, y no el número de veces que lo haces a lo largo del día.
Si la ingesta de energía es consistentemente mayor que el gasto de energía, se produce el exceso de peso y la obesidad. Por el contrario, si el gasto de energía supera de forma consistente a la ingesta de energía, se produce la pérdida de peso.
Por otro lado, existen diferentes estudios científicos que han comprobado que incrementar la frecuencia de las comidas no ayuda a perder peso. Por ejemplo, el estudio llevado adelante por el Centro de Nutrición Dunn, de Francia, llega a la conclusión de que no existe diferencia en el gasto diario de energía entre quienes comen 3 veces al día y quienes lo hacen 5 o 6 veces.
Otro estudio, llevado adelante en la Universidad de Ottawa, Canadá, comparó dos grupos de voluntarios que siguieron una dieta de pérdida de peso de igual cantidad de calorías, pero distribuidas en distinto número de comidas al día: un grupo se alimentó 3 veces al día, y el otro lo hizo 6 veces. Los resultados indicaron que no hubo diferencias en la pérdida de peso entre uno y otro grupo.
La Frecuencia De Las Comidas Y El Azúcar En Sangre
Otro argumento que se esgrime a favor de una mayor frecuencia de comidas es que una mayor cantidad de comidas pequeñas controlaría mejor el nivel de azúcar en sangre.
En teoría, las comidas grandes conducirían a «picos de azúcar», mientras que las comidas pequeñas y frecuentes mantendrían un nivel estabilizado durante todo el día. Sin embargo, existen estudios -como el de la Universidad de Siracusa, Estados Unidos- que han observado que las personas que comen con menor frecuencia tienen niveles menores de glucosa en sangre, a pesar de que toman comidas más grandes.
Es posible que quienes tomen menos comidas al día tengan «picos de azúcar» más grandes, pero en general los niveles de glucosa son más bajos, lo que es preferible. Esto es muy importante para aquellas personas que deben controlar su nivel de glucosa en sangre.
Aliméntate De Forma Consciente
Si lo meditamos, podemos llegar a la conclusión de que nuestro cuerpo no está hecho para ser alimentado de forma constante. Dispone de las herramientas y los recursos para lidiar con los períodos en los que no comemos.
Es más, muchas veces esos recursos son excesivos y son los que deseamos quitarnos de encima: el exceso de grasa.
No solo la ciencia ha descartado el comer más a menudo como una opción para controlar el peso, sino que reivindica los cortos períodos de ayuno (8 o 12 horas) como un proceso beneficioso para nuestro cuerpo. Esos períodos permiten que el cuerpo comience unos procesos de reparación que no se producen si la alimentación es constante.
¿Cuántas Veces Debes Comer Al Día?
La respuesta la tienes tú, según tus hábitos y necesidades. Puedes comer dos, tres o cuatro veces al día, pero lo importante es que prestes atención a la calidad y cantidad de lo que comes.
Por ejemplo, el viejo patrón de tres comidas al día: desayuno, comida y cena, por lo general se ajusta bien a nuestro ritmo habitual de vida.
Te despiertas y tomas el desayuno, que te permitirá mantener un buen nivel de energía durante la mañana. Por lo general, son estas horas del día las las más intensas e importantes de nuestra jornada.
Otra ventaja del desayuno es que evita que comas en exceso el resto del día, ya que antes de desayunar vienes de unas 6 a 8 horas de sueño (horas en las que no te has alimentado).
Según sus actividades o costumbres, hay personas que hacen una pequeña comida a mediodía, mientras que para otras es la comida más importante del día. Lo mismo sucede con la cena.
Sea tu caso uno u otro, enfócate más en la calidad y la cantidad de tus alimentos, más que en el número de veces que te alimentas al día.

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